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#NiUnaMenos / La Fiscalía solo respondió con obviedades por el crimen de Jimena Salas

Lo hizo a través de declaraciones del fiscal Pablo Paz, las cuales fueron consignadas por el sitio web de esa fiscalía. Los pedidos por mayor celeridad no solo vienen desde la comunidad de Vaqueros, sino de toda la sociedad salteña.

Ante las enormes presiones que cayeron sobre quienes tienen que investigar un crimen de características pocas veces vistas en la ciudad de Salta, el doctor Pablo Paz realizó declaraciones  que fueron reproducidas por el sitio Fiscales Penales de Salta.

En primer lugar el fiscal indicó lo mismo que se dijo desde un primer momento, muchas líneas investigativas y que no se descartan hipótesis. “La fiscalía realiza una exhaustiva tarea en busca de esclarecer este hecho. No hay ninguna hipótesis descartada y hasta el momento no existen elementos de pruebas contundentes que permitan avanzar hacia una imputación penal contra algún sospechoso determinado”.

Dicho esto y en pocas palabras, la investigación está en el mismo punto que hace dos meses. Nada de precisiones y ni siquiera un solo sospechoso.

“Desde un primer momento la fiscalía ordenó una gran cantidad de medidas probatorias, de las cuales participaron peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales e investigadores de la División Homicidios, los que han llevado adelante una tarea muy prolija respecto a cada pista que es motivo de pesquisa, las que no son pocas por cierto”.

Decir esto o “estamos trabando” es exactamente lo mismo. Una respuesta de manual. Por supuesto que la tarea debe ser “prolija”, no se trata de una manada de inútiles que entraron a la casa de la víctima en Vaqueros a enchastrar todo a su paso, se supone que son personas idóneas para investigar un hecho de estas características.

“Se han reunidos más de 60 muestras en la escena, las cuales han sido analizadas por el CIF. De muchas de ellas, la fiscalía ya cuenta con los resultados. Estos informes son de importante valor para la realización de otros estudios y cotejos que son requeridos según lo amerite el rumbo de algunas de las líneas investigativas en curso”.

Más obviedades y definiciones circulares. La ciencia forense ha avanzado de forma exponencial en los últimos años y es imposible a esta altura de la evolución tecnológica que una escena del crimen de esta magnitud no haya dejado esa cantidad de muestras.

Ahora la pregunta es: ¿Dos meses para analizar pruebas le puede llevar a uno de los Centros de investigaciones Fiscales más prestigioso de Sudamérica?

“Los informes forenses señalan numerosas lesiones, de las cuales podemos resaltar que cinco fueron letales. El resto, en tanto, corresponden a heridas superficiales calificadas como de agresión y otras como consecuencia de acciones de defensa de la víctima”.

Desde un primer momento se supo que las estocadas fueron muchísimas, suficientes para calificarlo como “ensañamiento”. Se dijo que eran más de 40 puñaladas; ahora la explicación es más diferencial con una discriminación de que “cinco fueron letales”.

Poco importa a esta altura la mecánica de semejante bestialidad. Lo preponderante de la investigación debería gravitar alrededor del autor y no de la víctima. O acaso le van a dar más años de pena por las estocadas en zonas “letales” o “defensivas”. No es más que una descripción de las notas tomadas de la autopsia.

No debería ser materia de investigación si una cierta cantidad de puñaladas hirieron órganos mortales o no. La pobre mujer fue víctima de una muerte atroz y la triste realidad es esa. Es difícil creer que se llegue al asesino por determinar si fueron cinco las puñaladas mortales. Por cierto un dato de la autopsia que poco le suma a la investigación.

Pánico en Vaqueros

Conforme avanza el tiempo la psicosis en esa tranquila comunidad ha ido creciendo. Los vecinos y amigos de Jimena se reúnen todos los viernes a las 19 al lado de la iglesia San Cayetano para pedir Justicia.

Por su parte la concejal Noemí Quinteros dijo a Radio Salta, “No sabemos si el asesino sigue en Vaqueros”. La edil también criticó la inacción del Ministerio de Justicia, a cargo de Pamela Calletti, en el caso.

Para los vecinos de Vaqueros, o de cualquier comunidad en el planeta y ante un hecho de estas características, con un antecedente tan complicado como el crimen de las turistas francesas y el actuar de la Justicia salteña, nadie puede sentirse tranquilo ni siquiera dentro de su casa. Lo único que le falta a este caso es la aparición de “perejiles”.

Más allá del contexto del crimen de Jimena Salas, de que conocía a su asesino, o de que la entrada no fue forzada, o de las interpretaciones que se le quieran dar, el asesino está suelto y a esta altura puede estar reptando por Vaqueros o sentado en Shanghái ordenando un chop suey. Mientras la fiscalía dice que “están trabajando”.