Florencia Kirchner presentó un escrito ante Bonadio y se retiró. “Esto es un ejemplo liso y llano de persecución política”, dijo.

Se bajó de un automóvil negro de alta gama, con gafas oscuras y en medio de un enorme operativo de seguridad, en un contexto de apoyo militante, la presencia de la hija de Cristina se pareció más a la llegada de una estrella del pop que a alguien sospechada de un delito y que debe rendir cuentas en la Justicia, como cualquier hijo de vecino.

La hija de la ex mandataria debe dar explicaciones en la causa Los Sauces. Florencia ingresó al edificio minutos después de las 8.40 acompañada por su abogado, Carlos Beraldi, el ex jefe de la AFI Oscar Parrilli y el diputado nacional por el Frente para la Victoria, Eduardo De Pedro, entre otros. Tal como estaba previsto, no declaró, dejó un escrito y se retiró.

En tanto Militantes kirchneristas se movilizaron hasta los Tribunales de Retiro para acompañar a los hijos de la ex presidenta. Los manifestantes se encontraban en las inmediaciones del edificio de Comodoro Py 2002, con banderas y pecheras que los identificaban con sus organizaciones.

Según Bonadio, la acusación es por haber integrado una organización que recibió dinero como contraprestación por el otorgamiento de obra pública, licencias de juego u otros beneficios. Ese dinero se «procesaba» a través de contratos de alquiler mediante la sociedad Los Sauces para darle un origen, en apariencia, lícito.

Todos tienen los bienes inhibidos y Florencia, además, está acusada de recibir $ 3,7 millones de la firma. Ese monto formaba parte de los 6 millones de dólares que se hallaron en su caja fuerte del Banco Galicia, que le había transferido su madre.

DyN
Foto: Telam