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Las intenciones de Sáenz

El intendente capitalino ya no lo oculta mas, quiere ser el próximo gobernador de Salta. Lo dijo en al periodista Daniel Gutiérrez en su programa Agenda abierta ¿será el sucesor de Juan Manuel Urtubey? ¿populismo o buenas intenciones?

Por Iggy Rey

Llamó la atención desde hace meses un plan de bacheo ambicioso y sostenido desde la municipalidad capitalina. Nadie pensó que Salta volvería a ser una ciudad donde se pudiera circular en un vehículo sin tener que sufrir la destrucción total del tren delantero. Pero Gustavo Sáenz lo está haciendo.

Producto del descredito de la clase política y el vicio de los funcionarios al llegar al poder y desatender al pueblo, es que el bacheo de Sáenz desde un principio se leyó como una probable campaña para gobernador.

“Si yo no soy un buen intendente como puedo pedirle a los salteños que me voten para gobernador”, dijo en Agenda abierta. La frase es una síntesis de las intenciones del actual intendente, quien hace un tiempo atrás recibía la oferta de Sergio Massa para que lo acompañara en la fórmula presidencial a la cual votaron cinco millones de personas.

Seguramente lo que entusiasma a Sáenz no es solo ese auspicioso hecho, sino que sus relaciones bilaterales con buenas, tanto es así que aseguró que “en un año le alcanzó para demostrarles a todos que gestionando, con buenas relaciones, se pueden conseguir cosas que nadie consiguió para Salta en 30 años”.

No solo son los baches y el estado calamitoso en la que quedó la ciudad después de las administraciones de Miguel Isa. El actual intendente le dio un giro a la municipalidad desde que llegó. Lo primero que hizo fue borrar y reciclar a la población de ñoquis que había dejado la administración anterior; agregó nuevas franjas horarias en todos los sectores del CCM y personalizó la atención. Pero sobre todo está trabajando en la imagen de la municipalidad y tuvo buena cintura con los gremios, a pesar de que le tiraron bombas de estruendo hasta adentro del CCM.

“A mí me encantaría ser el gobernador de los salteños para eso estoy trabajando”, resumió todo el asunto en esa sola frase.

Solo queda preguntarse si los salteños podrán volver a tener las calles sanas y la ciudad ordenada por un hecho fortuito de asar del destino, ya que este hombre quiere usar la intendencia como trampolín para ser el sucesor de Urtubey; o realmente es el político idílico que todos prometen ser en campaña y que pasadas las elecciones se parapetan en sus despachos y una muralla humana de “secretarias” no dejan ingresar a ningún desesperado que va a rogarle para que cumpla con sus obligaciones como funcionario público.

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