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#CasoMazzone / Tres remiseros confirmaron la presencia de las menores

Fueron citados a declarar Jony Ortega, David Farfan y Armando Rivera. Se trata de tres remiseros que estuvieron en la reunión en la casa de La Ramada la noche en cuestión. Sin bien no aportaron mucho a la causa, dieron precisiones de lo que sucedió el 19 de diciembre de 2014. HABLÓ MAZZONE. AUDIO

DIA 4. Los tres testigos declararon de forma casi idéntica. Los relatos iban desde la llegada de cada a uno a la casa de Mazzone, alrededor de las 22:00; que habían visto que las chicas llegaron con Valdez y que se sentaron en otro grupo, donde los tres –coincidentemente– no estaban cerca de las chicas.

Por otro lado los tres coincidieron en que Mazzone estaba con el torso desnudo, con pantalón y que hacía mucho calor. También coincidieron en que la mujer de Mazzone estaba presente, haciendo las ensaladas y que Mazzone hacía el asado.

A preguntas del defensor de los remiseros a cerca de sí habían escuchado alguna propuesta de índole sexual o propuestas indecorosas, tanto Ortega como Farfan respondieron de la misma manera, es decir en forma negativa.

Después de la pileta

El tribunal, al parecer pretendía aprovechar la presencia de los testigos, quienes son compañeros de los acusados y sugeridos por la defensa, en el momento en que las menores salieron de la pileta y se dirigieron al interior de la casa.

Según Ortega, el primero en declarar, dijo que “las chicas entraron a la casa, alguien le dijo a Amador que vaya a ver qué pasaba”.

A preguntas del tribunal acerca de cómo estaban vestidas, después de meterse a la pileta, Ortega respondió: “estaban como dicen en las fotos, en ropa interior”. Cuestión por la que el tribunal re preguntó y corrigió: “con ropa interior”.

Según Ortega, él se retiró alrededor de las dos de la mañana y las cuatro chicas seguían en la casa, y que Valdez llegó con las menores una hora después que él llegó.

Del testimonio de los dos primeros remiseros se pudo deducir que las chicas –que eran cuatro– llegaron con Valdez, se sentaron en otro grupo diferente durante la comida, pidieron permiso para ir a la pileta, a lo que Mazzone accedió y finalmente se metieron a la casa.

Conforme declaraban, Ortega y luego Farfan, la frase “no sabría decirle”, palabras como “desconozco” o similares, se repetían sin solución de continuidad. Los miembros del tribunal comenzaron a perder la paciencia.

Esta línea la mantuvieron los dos primeros relatos, fue allí donde el tribunal y la fiscal insistieron  con las preguntas referidas al momento en que las chicas ingresan al interior de la casa. Momento en el cual se habrían tomado las fotografías que desencadenaron el escándalo.

A preguntas del tribunal con respecto al momento en que las chicas se van a la pileta y quienes fueron con ellas. Ortega respondió que “Chicho y Valdez fueron a la pileta”.

A preguntas de Martin Pérez acerca de cómo eran las características de estas reuniones de fin de año, las cuales Mazzone organizaba en su casa con los remiseros, Ortega respondió que jamás había chicas, que esta era la primera vez que sucedía.

En el caso de la declaración de David Farfán, el tribunal esta vez buscó más precisiones. Lo primero fue saber cuántos minutos habían estado Valdez y Mazzone dentro de la casa con las chicas. Ambos dijeron que fue un lapso de tiempo de alrededor de diez minutos o más.

A preguntas de la fiscal acerca de los ruidos que habían escuchado en el interior de la vivienda, mientras seguían reunidos a la mesa, la cual linda con el patio, Farfán relató que Amador entró y que a Mazzone no lo vio. Al momento de salir, lo hace Amador, luego Mazzone con el torso desnudo y finalmente las chicas. No precisó el número de chicas.

Conforme pasaban los minutos y las preguntas encontraban respuestas casi idénticas, el tribunal comenzó a acelerar en los detalles y a enfatizar en el tono de las preguntas.

Al tocarle el turno de la indagatoria a Armando Rivero, el último remisero, también compañero de  los acusados, arrancó diciendo “yo no vi nada”, cuando recién lo instruían acerca de sus derechos y obligaciones como testigo.

La primera parte de la declaración fluctuaba entre elementos tales como la hora de la llegada –cerca de las 22:00–, en ver a la mujer de Mazzone haciendo las ensaladas y a las chicas pidiendo permiso para ir a la pileta; por lo que el tribunal trasladó las preguntas directamente al momento en que las chicas salieron de la pileta e ingresaron a la casa.

“Salieron las dos chicas después de ellos”, dijo Farfan. Y agregó que “Amador estuvo vestido todo el tiempo”. Apenas aportó la cantidad de remiseros que había presentes en la reunión, que eran entre 15 y 20 y que las chicas eran 4, pero que las que salieron de adentro de la casa, después de meterse a la pileta eran solo dos.

Cerca de terminar con la declaración de Farfán, el juez Armiñana Dohorman perdió la paciencia después de una seguidilla de preguntas referidas al momento entre la pileta y el ingreso al interior de la casa, el testigo solo repetía “no sabría decirle”. Fue entonces cuando el magistrado le preguntó si aquella noche llovía, a lo que el testigo respondió afirmativamente. Ante esto Armiñana Dohorman le dijo con ironía y visiblemente molesto: “eso si sabe, el resto no sabe nada”.

“Creo en Dios, la Justicia divina es la mejor”

A la salida de la audiencia los medios se agolparon sobre el ex intendente de El Bordo, quien dijo que no puede realizar ninguna declaración, pero que a preguntas de MUY CRITICO, acerca de si se encontraba tranquilo, Mazzone respondió:

“Estoy re tranquilo. Creo en Dios, la Justicia divina es la mejor”. Ante la insistencia de los cronistas se retiró y pidió que lo dejaran tranquilo.

La óptica de la Fiscalía

María Lujan Sodero en representación del Ministerio Publico Fiscal dijo que “en mi opinión, los remiseros no aportaron datos útiles en relación a lo que se está juzgando. Si ratificaron la presencia de niñas en el lugar, eso si quedó ratificado, que hicieron uso de la piscina”.

Por su parte la fiscal explicó que de la declaración en Cámara Gesell efectuada en el tercer día de audiencias, las menores ratificaron que habían sentido miedo en su momento y que eso había llevado también que declararan como declararon.

“No hay que perder de vista de lo que aquí estamos hablando, de niñas, de adolescentes; cualquier cosa de la que hablemos no cambiará el enfoque de la realidad, eran niñas, había mayores y estas niñas estaban en ropa interior y había mayores que también estuvieron en ropa interior. Hay fotografías y esto está documentado”, enfatizó la magistrada.