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#Nisman / La denuncia es “plausible, verosímil y coherente”

Viviana Fein y el ex secretario de Seguridad Sergio Berni tendrán que explicarle al juez federal Julián Ercolini y el fiscal federal de la causa, Eduardo Taiano por que ensuciaron la escena del crimen. La investigación sostiene que el fiscal murió el 17 de enero de 2015, un día antes del hallazgo de su cuerpo en su departamento de Puerto Madero.

Por Iggy Rey

Desde la apertura de la denuncia de Nisman contra Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timernan, el diputado Andrés Larroque, el piquetero Luis D’Elía y el activista de Quebracho, Andrés Esteche, la Justicia trabaja sobre tres ejes fundamentales.

El primer de ellos versa en base a que su denuncia contra Cristina Kirchner era verosímil y no un hecho vergonzante que pudiera motivar su suicidio.

Las mundanas afirmaciones de que el fiscal “compró carne podrida y la angustia lo superó llevándolo a cometer suicidio” se caen conforme avanza la investigación de la denuncia del fiscal contra la ex mandataria.

El segundo eje se sumó en los últimos 12 meses, con una denuncia contra los primeros investigadores de la causa, ahora sospechosos de destrozar la escena de la muerte, por desidia o adrede, lo que impidió preservar pruebas.

La Justicia quiere saber si esta actuación de la primera fiscal del caso, Viviana Fein, hoy jubilada, y del ex secretario de Seguridad Sergio Berni fueron parte de un plan para encubrir el móvil de su deceso, según consignó La Nación.

El tercer eje se enfoca en la data de muerte. Los investigadores reforzaron en estos meses la creencia de que Nisman murió el 17 de enero de 2015.

Finalmente un posible cuarto tema da cuenta de la zona liberada en los alrededores de la torre Le Parc. Por esto se cotejaran  todos los celulares que se activaron en ese lugar el fin de semana de la muerte de Nisman.

No era carne podrida

Una de las mayores infamias con las que el kircherismo intentó por todos los medios posibles ensuciar la investigación y el flagrante asesinato del fiscal, fue el argumento de que Alberto Nisman había estado nueve años “comprando” información errónea y que su denuncia “se caía a pedazos”.

Lamentablemente para quienes intentaron ocultar el crimen hay una mala noticia. La denuncia que hizo Nisman contra Cristina Kirchner cuatro días antes de su muerte era “plausible, verosímil y coherente”. Así lo resolvió la Cámara de Casación al habilitar que se investigue el caso a dos años de la presentación. Al otorgarle tal entidad, el fallo de la Casación derrumba uno de los argumentos que apoyaba la teoría del suicidio: la que decía que la denuncia era tan insostenible que Nisman, avergonzado, se pegó un tiro.

Una verdad de Perogrullo que ante la simple confrontación con el sentido común no tiene asidero ni lógica, pero que hace al funcionamiento del “relato” del suicidio. Por algún motivo Nisman debía volarse la cabeza y no se les ocurrió otro argumento mejor que “un amigo de confianza le llevó un arma y con ella se mató”. Aquí es donde entra la otra pieza clave en la trama criminal que terminó con la vida del fiscal. La participación de Lagomarsino.

Es evidente que el técnico informático mintió desde el principio, por más que su abogado Gabriel Palmeiro esgrima de toda clase de argumentos que lo dejen a su cliente afuera del círculo de conspiradores.

El problema de Lagomarsino ahora es que los investigadores de la justicia federal atrasaron la data de muerte 24 horas antes dejándolo peligrosamente cerca del departamento del fiscal la última noche que Nisman estuvo vivo. Esto abona la teoría de que el técnico informático fue un “entregador”, según la versión de Gustavo Perednik, amigo del fiscal y autor del libro “Matar sin que se note”.

Por su parte el defensor Palmeiro asegura que “Nisman murió entre las 11 y las 13 del domingo  y no el sábado a la noche”.

Otro punto vital es la pericia que se realizó sobre el teléfono celular de Nisman. El aparato fue borrado manualmente ese sábado a la noche. “Resulta llamativa la ausencia de registro de comunicaciones telefónicas y mensajes de texto”, dijeron de manera unánime los peritos, que no encontraron registros de llamadas entrantes y salientes anteriores al 18 de enero de 2015 a las 13:46:45, ni tampoco hay registros de mensajes de texto o SMS anteriores al día 18 de enero de 2015 a las 9:51:42″.

Movieron el cuerpo

Este punto es clave ya que MUY CRITICO tuvo acceso a esta información de una fuente confiable que da cuenta de la verosimilitud de las afirmaciones de que al cuerpo de Nisman lo movieron.

José Carrera Mendoza es médico de Swiss Medical y el año pasado un informante mencionó que a la llegada del personal de la obra social de la que el fiscal era beneficiario, constataron una posición del cuerpo, posición que no coincide con lo que describe la investigación de la fiscal Fein.

Ahora Mendoza lo describe con el brazo derecho extendido y el arma del lado izquierdo de la cabeza. Cuando en la causa aparece debajo de su cuerpo, apenas asomada.

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Por que murió Nisman

Las versiones del móvil son tan disparatadas de parte de los afectos al modelo kirchnerista que de no tratarse de un magnicidio tan flagrante como este se lo debería tratar con sorna.

La denuncia en si habla de “la existencia de un plan delictivo destinado a dotar de impunidad a los imputados de nacionalidad iraní acusados en dicha causa, para que eludan la investigación y se sustraigan de la acción de la justicia argentina, con competencia en el caso”.

“La decisión deliberada de encubrir a los imputados de origen iraní (…) fue tomada por la cabeza del Poder Ejecutivo Nacional, la Dra. Cristina Elisabeth Fernández de Kirchner, e instrumentada principalmente por el ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, Sr. Héctor Marcos Timerman”, asegura Nisman en la denuncia.

Por esto murió Nisman.

responsables del atentado AMIA

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