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“Es el dolor más grande después de la muerte de mis viejos”

Así se manifestó el ídolo tras la muerte del líder socialista. “Fidel fue como mi segundo padre”, confesó el Diez.

Por Iggy Rey

La vida del más grande futbolista de todos los tiempos tiene un capitulo muy especial en la Habana. Allí se hizo amigo de Fidel Castro y el líder comunista le dio todo su apoyo en su recuperación. Por aquel entonces Diego estaba muy excedido de peso y por sus problemas de salud fue a Cuba, donde atienden los mejores doctores del mundo.

Las anécdotas son interminables. Largas noches de charlas, mujeres y la bellísima noche cubana le dejaron a Diego un tremendo accidente de tránsito, que por gracia de Dios solo le dejó a Maradona la posibilidad de contarlo con sorna, “parecía que me había agarrado Tyson”, bromeaba.

Ya en el hospital, cuando relataba que el médico quería “cortarle las piernas”, de pronto la habitación “parecía Londres”, según las mismas palabras de Diego. Una densa humareda despedía el gigantesco que entró fumando el gran Fidel a la habitación del Diez.

Esta y mil vivencias mas tuvo Maradona en la Habana, pero por sobre todas las cosas Cuba le dejó una amistad tan grande con Fidel, que Diego lo recuerda como su segundo padre.

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La crónica

Sinceramente acongojado, el ex capitán del seleccionado nacional entró en el Arena Zagreb junto con su pareja, Rocío Oliva, sin aspecto de querer saltar y celebrar. La muerte de Fidel Castro, su “segundo padre” según el propio Maradona, lo sacudió. “Me llamaron de Buenos Aires y fue algo muy chocante.

Me agarró un llanto terrible, porque Fidel fue como mi segundo padre. Yo viví cuatro años en Cuba y Fidel me llamaba a las dos de la mañana para hablar de política, o de deporte, o de lo que se diera en el mudo, y yo estaba dispuesto para hablar. Este es el recuerdo más lindo que me queda. Cuando había algún evento siempre me llamaba para ver si quería ir, si quería colaborar y esto no se olvidará fácilmente”, confesó Maradona.

La Nación