Al parecer las aventuras del mayor obrador del sur del país dejaron de ser noticia, o al menos parece que los tarifasos y la urgencia social hicieron que la gente dejara de preguntarse en qué punto Báez fue un catalizador en el lavado de dinero a cargo de los Kirchner. Ahora la noticia se trasladó al pago de las facturas de servicios, además de llegar a fin de mes.

Por Iggy Rey

La mujer de Lázaro Báez se llama Norma Calismonte y desde hace meses que solo recibe oficios judiciales y ejecuciones en su domicilio de Villarino 126. Su marido está acusado de lavado de activos y alojado en la cárcel de Ezeiza, desde su detención a cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, cuando lo “cazaron” en el Aeropuerto de San Fernando.

Aunque el periodista Joaquín Morales Solá opine que esta trama llegará a Cristina, a la opinión pública parece habérsele acabado el interés por esta causa.

“Cómo y cuándo la Justicia golpeará las puertas de su casa. Ya no cabe preguntar si lo hará o no. Lo hará. El caso Báez terminará en ella. Si fuera cierto que el juez Sebastián Casanello quiere cerrar la causa con el juicio a Báez, el magistrado estaría desafiando el sentido común”, dice el periodista que conduce “Desde el llano” por TN.

Lamentablemente para Morales Solá y muchos que opinan que el nefasto contexto actual es responsabilidad del gobierno saliente exclusivamente, hay un sector de la población, el cual no es menor, que siguen creyendo que las intenciones de Cristina –y antes de Néstor– eran buenas.

Ante el desolador panorama económico, donde la inflación seguramente trepará y superará la barrera de 40% anual, con un record de 4% mensual en abril y mayo, esa masa de gente que votó a Cristina y la votaría otra vez, ha sumado el descontento de los nuevos pobres de la Argentina. Había una resma de la sociedad que se resistía a salir de lo que en los 90 fue “la clase media”, hoy en día toda esa masa de argentinos, no tiene trabajo, no tiene dinero y no tiene como afrontar el nuevo escenario económico.

Esa clase media degrada y empobrecida es la que ha configurado en sus mentes la idea de que las desventuras de Lázaro Báez y su extraordinaria fortuna, aglutinada durante la década kirchnerista es un hecho menor, casi una nimiedad, casi del tamaño y espesor social que una pelea mediática en el circo prostibular de Tinelli, el hombre al que los argentinos aman y perdonan todo.

La noticia envejeció

Hay dos noticias de las aberraciones kirchneristas que han perdido noticiabilidad. La primera es el flagrante asesinato del fiscal Alberto Nisman, muerto de un disparo en la cabeza, aquel fatídico 18 de enero de 2015. La otra noticia que le salió canas es la detención de Lázaro Báez.

El juez Casanello logró su objetivo al dormir de esa manera la causa. Las especulaciones pueden quedar en un limbo. A esta altura a pocos les importa cómo es que Báez llegó a tener 300 propiedades, una flota de automóviles de alta gama como la de Floyd Mayweather, Jr., el boxeador más rico de la historia de ese deporte, aviones, miles y miles de hectáreas en el sur del país. Prácticamente llegó a competir con Luciano Benetton por saber quién tenía más tierras. Hoy en día existe una deuda millonaria que mantiene Austral Construcciones SA (ACSA) por no pagar el impuesto automotor.

Actualmente es más práctico escuchar a Navarro y/o Víctor Hugo despotricar contra Macri a tiempo completo que pensar que, en Río Gallegos, unos 505 camiones, más camionetas y maquinaria pesada, fueron inventariadas por la Justicia hace un mes y que por consecuencia de esto, miles de trabajadores quedaron en la calle en el sur de la Argentina, donde no hay un lugar para hacer una “changa” y ganar unos pesos.

La deuda de Austral Construcciones SA con la Municipalidad de Río Gallegos es de $ 4.100.000 que con los intereses acumulados, asciende a $ 6 millones, esto hace inoperable a la empresa de quien hoy, su dueño está alojado en el penal de Ezeiza.

La situación es tan delicada que se puede llegar a hacer efectiva la ejecución de la deuda, esta podría incluir que el gobierno municipal se quede con parte de la maquinaria pesada inscripta a nombre de Austral Construcciones, “al menos para recuperar algo del dinero que adeuda el señor Báez y son máquinas que pueden servir para obras en la ciudad”, indicó el concejal radical Daniel Roquel a Clarín.

En tanto Página/12 destaca en su portada la “inminente” pelea entre Macri y el Papa Francisco, alguien con quien Néstor no se llevaba bien y a quien tildó de “jefe espiritual de la oposición”. Ahora el sumo pontífice tampoco se lleva bien con el actual presidente, cosa que el diario opositor trata de visibilizar a como dé lugar.

“El Papa pasó de los gestos a los hechos en su distanciamiento con el Gobierno: ordenó rechazar la donación de 16 millones 666 mil (justo el número de la bestia) pesos que Macri había destinado a la fundación vaticana educativa Scholas Occurrentes”, reza la inefable bajada de la nota principal del domingo 12 de junio.

Noticias de ayer

Aunque Lázaro Báez haya sido beneficiado políticamente por Néstor y Cristina en el lavado de activos de la obra pública, por más que se vea a su hijo y a sus secuaces contando millones y millones de dólares con toda la impunidad del mundo, al argentino de a pie le ha dejado de interesar aquella corrupción por la simple razón de que no les alcanza para pagar la luz o el gas.

Algo tan simple como que una noticia tapa a la otra y en la Argentina nadie se acuerda de lo que sucedió el día anterior, el hombre que más se benefició a costa del Estado argentino, es probable que pase unos años en la cárcel pero que de seguro “salvará” con este acto de obediencia a quien “se ha robado un PBI entero”, por cierto dichos de uno de los arrepentidos de esta trama que de poco va perdiendo interés en la opinión pública.

Clarin
Pagina12
La Nacion